**En tres años Delfina Gómez presume el fin de la política de la contención para atacar las causas de fondo: Horacio Duarte Olivares
Por: Alejandro Carrillo
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Toluca, Estado de México.-A tres años del inicio de la administración de Delfina Gómez Álvarez, el gobierno del Estado de México sostiene que la entidad dejó atrás una forma de ejercer el poder basada en la contención de conflictos y en acuerdos con grupos políticos y de interés, para dar paso a una conducción institucional con mayor presencia territorial.
La definición fue planteada por Horacio Duarte Olivares, secretario general de Gobierno, quien, al hacer un balance de la primera mitad de la administración estatal, afirmó que uno de los principales cambios ha sido recuperar la conducción política del territorio y atender asuntos que, aseguró, durante años fueron aplazados.
“Cuando llegamos al Gobierno del Estado encontramos muchos asuntos que durante años no se atendieron de fondo; únicamente se contenían o se posponían. Con la Gobernadora Delfina Gómez esa etapa terminó”, señaló el funcionario.
Duarte sostuvo que administraciones anteriores privilegiaron una estabilidad construida mediante acuerdos con organizaciones, grupos de interés, cacicazgos y dirigentes políticos. Desde su perspectiva, esa dinámica terminó generando regiones con una presencia diferenciada del gobierno y una fragmentación del ejercicio del poder público.
El secretario general de Gobierno aseguró que la administración encabezada por Gómez Álvarez modificó esa lógica al establecer una conducción política centralizada en el Ejecutivo estatal y, según su versión, sin espacios reservados para grupos particulares.
“El poder público ya no se reparte entre grupos. Hoy existe un gobierno encabezado por la Maestra Delfina Gómez, con presencia en todo el territorio y con una responsabilidad clara frente al pueblo del Estado de México”, afirmó.
La apuesta por la coordinación
Uno de los ejes que el gobierno mexiquense coloca como parte de su balance de mitad de administración es la coordinación con los 125 municipios.
Duarte explicó que esta estrategia también contempla la relación con diputadas y diputados locales y federales, bajo el argumento de que la atención de los problemas de la entidad requiere coordinación entre los distintos niveles de gobierno, sin invadir las atribuciones de cada autoridad.
A esta estrategia se suma la coordinación con el Gobierno de México, particularmente para ampliar la cobertura de programas sociales.
De acuerdo con las cifras difundidas por la administración estatal, los programas sociales han alcanzado a más de cinco millones de personas, mientras que 1.9 millones de mexiquenses habrían salido de la pobreza.
Estos datos forman parte del argumento con el que el gobierno de Delfina Gómez busca presentar los primeros tres años de su gestión: una administración que, además de modificar la relación con los grupos políticos, pretende mostrar resultados sociales concretos.
De la contención a la intervención
La principal definición política planteada por Duarte es el tránsito de un gobierno que, según su diagnóstico, buscaba contener los problemas hacia otro que pretende intervenir directamente en ellos.
El planteamiento ocurre en un Estado de México caracterizado por su dimensión territorial, su peso electoral y económico y una marcada diversidad entre sus regiones. Bajo ese contexto, la administración estatal coloca la coordinación institucional como una de las herramientas para mantener presencia en los municipios y atender demandas locales.
Sin embargo, el balance de los primeros tres años no se limitará al discurso político.
El próximo 30 de septiembre, en Toluca, Delfina Gómez presentará su Tercer Informe de Gobierno, donde se espera que la administración estatal exponga los resultados obtenidos durante la primera mitad de su mandato y establezca los principales objetivos para la segunda parte de la gestión.
El informe será también un punto de contraste entre las metas planteadas al inicio del gobierno y los resultados que la administración considera alcanzados.
A mitad del camino, el gobierno de Gómez Álvarez busca consolidar una narrativa: la de una administración que sustituyó la negociación permanente con grupos por una mayor conducción institucional y que pretende medir su gestión a partir de programas sociales, coordinación gubernamental y atención directa de los problemas.
El desafío para la segunda mitad del sexenio será convertir ese discurso en resultados sostenidos y verificables en las distintas regiones del Estado de México,, señaló Duarte Olivares.