Para Donde Oscila el Péndulo
Después de que en múltiples ocasiones se creyó que la carrera política del ex presidente municipal por el PRI Adán Barrón ya había concluido, hoy nuevamente su instinto de “chapulín”, lo hace intentar regresar a la alcaldía de la mano de Morena.
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Para nadie es un secreto que Adán Barrón tuvo en su momento rupturas incluso en el entorno familiar con el ex presidente Marco Antonio Calzada, pues se le señaló como un presidente ausente no solo de la militancia priísta que ostentó en su momento, dónde recibió serías críticas incluso se llegaron a poner ofrendas florales por la muerte del PRI tras su salida del gobierno.
A Adán Barrón -también- le achacan un desvío de recursos por el pago el primero de junio de dos mil dieciocho, por parte de la Comercializadora Merika SA de C.V., por concepto de Despensa Básica “Programa Mi Casa Tultitlense” por un importe de $8,500,000.00 (ocho millones quinientos mil pesos en moneda nacional), pago que se realizó mediante cheque número 290, de la Institución Bancaria BBVA Bancomer, de la cuenta bancaria 8635, recursos propios 2017.
En esta observación se detectó que en la documentación no se integraron los criterios de elegibilidad para seleccionar a la población beneficiada, así como la lista de beneficiarios debidamente firmada que permitiera verificar a quien le fue entregado las despensas, ni se tuvo evidencia que las despensas hayan contenido los bienes que se pagaron.

Adán Barrón, quién fue presidente municipal de 2015 al 2018, en su momento también fue cuestionado por realizar un mediocre trabajo político lo que permitió dejar la alcaldía en manos de Elena García, quién también ya había gobernado por el PRD.
Barrón Elizalde, representa todo lo que morena combatió por años, su historia personal es la de un personaje incómodo, que buscó cobijo en otros partidos políticos para la alcaldía, y no mantuvo la relación ni con los militantes o simpatizantes del PRI, lo que pone en advertencia a Morena del peligro de poner un candidato golondrino, que podría hacer lo mismo incluso en mayor medida por no contar con el arraigo en el movimiento de la transformación.
Y es que ante la falta de probidad por el grupo de Elena García que ha gobernado por años Tultitlán, podría venir una decisión para romper el feudo político del otrora GAP y que pasa de manos entre familiares, sin embargo al contrario de combatir la corrupción y la falta de resultados, la nominación de Adán Barrón abriría la posibilidad de entregar el movimiento a un chapulín de altos vuelos.