* Los sicarios usaron armas largas y viajaban en dos motocicletas; se presume que persiguieron a las víctimas tras salir de una reunión en la Comisaría de Tezoyuca.
* Los agredidos presuntamente pertenecen a la organización RCP; la policía desplegó un fuerte operativo en la zona de Radio Faro.
Reacción
Acolman, Estado de México. – Una violenta balacera interrumpió la circulación sobre la carretera Texcoco – Lecheria, dejando un saldo de dos hombres sin vida y dos más con heridas de gravedad.
El ataque armado directo ocurrió a la altura del sector conocido como Radio Faro, con dirección hacia el municipio de Ecatepec, provocando una intensa movilización de los cuerpos de emergencia y de las fuerzas del orden público.
El atentado se registró cuando cuatro masculinos se desplazaban a bordo de un vehículo particular y fueron interceptados por un comando armado. A consecuencia de las múltiples detonaciones, dos de los tripulantes fallecieron de forma instantánea dentro de la unidad, mientras que paramédicos locales lograron estabilizar a los otros dos sobrevivientes para trasladarlos de urgencia en ambulancia hacia el Hospital General de Axapusco.
La respuesta institucional ante el reporte ciudadano fue inmediata, arribando al sitio personal de la Policía Municipal de Acolman, quienes coadyuvan con las instancias del estado en las labores operativas. Asimismo, efectivos de Seguridad Ciudadana del Estado de México llegaron prácticamente de inmediato a la escena para asumir las funciones de primer respondiente y resguardar el perímetro en lo que se desahogan las primeras diligencias ministeriales.
De manera extraoficial, la línea de investigación inicial apunta a que las cuatro víctimas se encontraban presuntamente vinculadas con una organización civil denominada RCP. Versiones preliminares que circulan en el lugar señalan que los afectados habrían sostenido previamente un encuentro en las instalaciones de la Comisaría del municipio de Tezoyuca.
El seguimiento delictivo, de acuerdo con los primeros indicios recopilados, habría comenzado desde esa demarcación vecina por parte de gatilleros que viajaban a bordo de dos motocicletas. Los presuntos agresores habrían accionado armas largas en plena vía pública para cometer la ejecución; no obstante, estos datos técnicos todavía forman parte de las hipótesis que la autoridad ministerial deberá corroborar científicamente.
Para resguardar los casquillos percutidos y demás elementos balísticos, la zona fue completamente acordonada por las patrullas policiales mientras peritos y agentes de investigación criminal recaban los datos necesarios.
Las células de inteligencia buscan establecer con precisión la mecánica de los hechos, lograr la identificación formal de los cuerpos e implementar los rastreos correspondientes para ubicar el paradero de los responsables, manteniendo la investigación abierta.