Por Redacción
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Durante décadas, el Arca de la Alianza ha sido uno de los objetos más enigmáticos de la historia religiosa. Descrita en textos bíblicos como un cofre sagrado construido por los israelitas para guardar las tablas de los Diez Mandamientos, su paradero sigue siendo un misterio. Sin embargo, documentos desclasificados de la CIA han añadido un giro inesperado a esta búsqueda: en plena Guerra Fría, la agencia de inteligencia estadounidense intentó localizarla… usando “videntes psíquicos”.
👁 Visión remota en 1988:
Un observador de la CIA (n.º 32) fue asignado a identificar el Arca.
En su informe, describe un objeto de madera, oro y plata, de forma similar a un ataúd y adornado con serafines pic.twitter.com/jBmAzaoJrH
— RT en Español (@ActualidadRT) May 1, 2026
Un experimento fuera de lo convencional
El documento, fechado en 1988 y perteneciente al proyecto Sun Streak, forma parte del programa más amplio conocido como Stargate. Este esfuerzo, activo entre los años 70 y 90, buscaba evaluar el potencial de fenómenos como la visión remota (remote viewing) para fines de inteligencia.
En una de estas sesiones, un “viewer” (vidente) fue instruido para identificar y describir la ubicación del Arca de la Alianza sin información previa. Según el reporte, el individuo afirmó que el objeto se encontraba en una región del Medio Oriente, oculto y protegido, rodeado de estructuras que sugerían importancia religiosa o ceremonial.
Las descripciones, sin embargo, eran vagas y abiertas a interpretación: referencias a guardianes, energía o protección sobrenatural, elementos más cercanos a la narrativa simbólica que a datos verificables.
La postura oficial: escepticismo
A pesar de lo llamativo del contenido, la propia CIA terminó descartando este tipo de métodos. En 1995, un informe oficial concluyó que el programa Stargate no produjo inteligencia útil ni confiable. Poco después, fue cancelado.
La desclasificación de estos documentos no implicó validación, sino todo lo contrario: reflejaba que la agencia ya no consideraba estas investigaciones relevantes o creíbles.
El Arca: historia y desaparición
Más allá de los experimentos de la CIA, el Arca de la Alianza tiene un peso histórico y religioso significativo. Según la Biblia, fue construida bajo instrucciones divinas y acompañó a los israelitas durante su travesía por el desierto.
Su rastro histórico se pierde alrededor del siglo VI a.C., durante la destrucción del Primer Templo de Jerusalén por los babilonios. Desde entonces, han surgido múltiples teorías sobre su destino.
Las teorías más recientes
Hoy en día, investigadores, historiadores y creyentes continúan debatiendo su posible ubicación:
Etiopía: Una de las teorías más persistentes sostiene que el Arca se encuentra en la Iglesia de Santa María de Sion, en Aksum. La Iglesia Ortodoxa Etíope afirma custodiarla, aunque no permite su verificación.
Jerusalén: Algunos arqueólogos creen que podría estar enterrada en túneles bajo el Monte del Templo, una zona extremadamente sensible tanto política como religiosamente.
Egipto o el Monte Nebo: Otras hipótesis sugieren que fue escondida antes de la invasión babilónica en regiones cercanas.
Interpretaciones simbólicas: Algunos estudiosos modernos plantean que el Arca podría no haber sobrevivido físicamente, o que su significado es más teológico que histórico.
Entre la fe y la curiosidad científica
El documento de la CIA no prueba la existencia ni la ubicación del Arca de la Alianza. Sin embargo, revela un capítulo poco conocido de la historia moderna: un momento en el que incluso las agencias de inteligencia más sofisticadas exploraron caminos poco convencionales en busca de respuestas.
Al final, el Arca sigue siendo lo que siempre ha sido: un símbolo poderoso envuelto en misterio, donde convergen religión, historia y, ocasionalmente, teorías que rozan lo extraordinario.