
* La iniciativa del Grupo Parlamentario del PVEM (GPPVEM), coordinado por el parlamentario José Alberto Couttolenc Buentello, establece que el sistema de salud estatal deberá implementar políticas públicas que garanticen el acceso gratuito a insumos de higiene para todas las personas menstruantes privadas de la libertad.
* La propuesta busca asegurar que este sector pueda transitar su menstruación sin condiciones de riesgo, vergüenza o insalubridad en los centros penitenciarios.
Redacción
Toluca, Méx. – Con el objetivo de contribuir a la mejora de la salud y la dignidad de las mujeres privadas de su libertad, el Grupo Parlamentario del PVEM (GPPVEM) planteó reformas para que el sistema de salud estatal diseñe e implemente políticas públicas que garanticen el acceso gratuito a insumos de higiene a personas menstruantes en los centros penitenciarios.
De acuerdo con la iniciativa para reformar el Código Administrativo estatal, se busca asegurar que las mujeres privadas de su libertad puedan transitar su menstruación sin condiciones de riesgo, vergüenza o insalubridad; y reducir la carga económica que implica la adquisición de estos productos, reconociendo que muchas de ellas viven en condiciones de pobreza y exclusión social aún dentro de prisión.
El documento, del cual se obvió su lectura en sesión de la Diputación Permanente, añade que se pretende fortalecer el enfoque de derechos humanos y la perspectiva de género en las políticas penitenciarias, corrigiendo condiciones históricas que han perpetuado desigualdades estructurales.
Resalta que, para la bancada del PVEM, promover este tipo de políticas reafirma el compromiso con la justicia social, con rostro humano y con igualdad de género, por lo que, desde una perspectiva de salud pública y equidad de género, urge implementar políticas integrales que aseguren el acceso gratuito, suficiente y constante a productos de higiene menstrual, agua potable, baños adecuados, analgésicos y atención médica oportuna.
Se destaca que esta iniciativa comparte que el 72 por ciento de los centros penitenciarios de la entidad enfrenta sobrepoblación femenina, y que sólo existe una penitenciaría exclusiva para mujeres, lo que significa que el 95 por ciento de los centros no están diseñados para atender adecuadamente la gestión menstrual.
