** Los parlamentarios panistas consideran que el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana presenta riesgos, al adoptar un enfoque sesgado que compromete la calidad de la educación.
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Redacción
Toluca, Méx. – A propuesta de los diputados Pablo Fernández de Cevallos González y Anuar Roberto Azar Figueroa, coordinador y miembro del Grupo Parlamentario del PAN, respectivamente, los padres y madres de familia podrían tener el derecho constitucional de escoger el tipo de educación que reciban sus hijas e hijos.
Esto se debe a que creen que la Nueva Escuela Mexicana —modelo educativo vigente en México desde 2018 y consolidado con el Plan de Estudios 2022— tiene un enfoque parcial que podría afectar la calidad de la educación.
El modelo apunta el documento cuya lectura se omitió durante la sesión deliberante de la LXII Legislatura mexiquense, ha sido cuestionado por la eliminación de estándares académicos claros, ya que da menos importancia a materias fundamentales como matemáticas, ciencias y comprensión lectora; se minimiza la importancia del aprendizaje estructurado, y pone en riesgo la igualdad educativa.
Como resultado, expone, México obtuvo los resultados más bajos en su historia en la última prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, aplicada en 2022, siendo considerado como uno de los “tres peores países a nivel mundial en comprensión lectora y matemáticas; además, concluyó como último lugar en ciencias”.
Aunado a lo anterior, refiere que, de acuerdo con la Secretaría de Educación Pública, en los últimos tres ciclos escolares, se presentó un descenso en la matrícula de primaria en las escuelas públicas de 310 mil 115 estudiantes, de los cuales, 116 mil prefirieron inscribirse en escuelas particulares y 193 mil 791 menores dejaron de estudiar.
Añade que, de acuerdo con cifras de la organización “Educación con Rumbo”, cerca de 994 mil 219 estudiantes abandonaron sus estudios en el ciclo escolar 2024-2025, siendo el nivel medio superior el más afectado por la deserción escolar, con una tasa nacional del 30.9 por ciento de abandono.
Esta iniciativa, que incorpora modificaciones a las leyes de Educación y de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, ambas estatales, señala que el acceso a la educación es un derecho humano esencial y que la Declaración Universal de Derechos Humanos, además de establecer este derecho, también reconoce el carácter preferente y preponderante que tienen madres y padres sobre el derecho a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijas e hijos, por lo que los estados se comprometen a respetar esta libertad.